Archive for the 'Confesiones' Category

Los primeros 16

Monday, October 26th, 2009 at about 8:55 pm

Bien, apenas van los primeros 16, y los que faltan. Podría plantearse la ecuación como y=eternidad - 16. Así que todavía le queda un rato.
Hoy las cosas están mejor que ayer, y eso es bueno. Creo que la crisis existencial de un año lejos ha sido superada, o al menos eso aparenta ser. Y no estoy solo. Y no estoy triste.
Además, curioso, cuando la vida se porta caprichosa ni para donde hacerse. Hoy en la mañana estuve escuchando en la oficina de uno de mis clientes, de esas historias que te obligan a reflexionar y me di cuenta de algo que ya sabía: soy feliz.
Muero de ganas de volver, y fundirme en un abrazo permanente.
Permanente.

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by diegonline

14

Sunday, March 22nd, 2009 at about 9:48 am

Ayer volví a tener 14 años.
Tal vez nunca dejé de tenerlos.

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by diegonline

Pensamientos de lunes por la noche

Monday, March 16th, 2009 at about 8:15 pm

Hoy fue un lunes bastante distinto a la mayoría de los lunes de los últimos años.
No trabajé. Desde que la ley mexicana decidió que el natalicio de Benito Juárez se festejaría en el tercer lunes del mes, para promover el turismo, ahora pasa que el día 21 se celebra el 16. Cinco días adelantado.
Así pues, en lugar de despertar a las 6.30am como siempre, desperté a las 10.45am. Hacía mucho tiempo desde la última vez que desperté tan tarde.
Y no hice nada laboral en todo el día. Fui al súpermercado a comprar comida, limpié la casa. A profundidad durante muchas horas. Cociné. Vi la película de Cody Banks, que siempre había querido ver pero todos mis amigos se negaban a verla conmigo, así que ahora que WB la programó no tuve más remedio que verla.
Terminé de leer Crepúsculo.
Y pensé mucho. Quizá lo más importante del día fue pensar.
Pensar en lo feliz que me encuentro en este momento de mi vida, con todo lo que tengo, con quienes tengo, con quien tengo. Quien.
Y agradecerlo. Estoy profundamente agradecido por todas las bendiciones que recibo cada día.
Y eso es todo, en realidad sólo fue un lunes más dentro de la vida cotidiana.
Quizá fue precisamente eso.

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by diegonline

Tercera llamada

Sunday, June 8th, 2008 at about 10:23 pm

Me sorprende la velocidad con la que pueden cambiar, a veces, las cosas. Una relación, sea cual sea, que durante un tiempo determinado es maravillosa, en sólo un par de minutos puede dar un cambio radical y seguir otro camino. Seguir un camino en el que el único destino es un final precipitado.
Finales precipitados he tenido muchos en la vida. La muerte de familiares, y algunos amigos. En el caso de estos últimos, han despertado en mí un temor imposible a las relaciones amistosas de largo plazo porque siempre dentro de mí hay algo que me dice que mis amigos se mueren, por lo que el sentido de pertenencia se tarda mucho en crecer dentro de mí, pero una vez que alguien es mi amigo, puedo matar y perder todo si es necesario. Esa es la clave, sólo si es necesarsio.
Necesario es ahora, que me detenga un segundo, por última vez y sin mirar hacia atrás siga caminando. Sirva este segundo, únicamente para agradecer por lo que tengo. Por lo que he conseguido. Por el tiempo compartido, por las sesiones de guitarra, las de xbox. Por el café, por los cigarros, por lo geek que somos.
Agradecer por las reuniones después de tantos años, por las oportunidades, por los retos. Por la música, las fiestas, los bailes de los sesentas. Por los lentes, por los partidos, los gritos, las enseñanzas y las oportunidades. Por las frases hechas, las reconstruídas, por las fotos. Por los apodos, las vacaciones, las experiencias, las aventuras. Los libros, lo que escribimos, lo que planeamos, lo que pensamos. Lo que vimos, lo que escuchamos, lo que dijimos, lo que tocamos, lo que aventamos.
Gracias por el tiempo, por el conocimiento, por caminar, por chocar hombro con hombro, por la risa, por el llanto. Por el día, por la noche, por las estrellas que están y las que hace millones de años que no existen. Por los partidos, por las competencias, por los equipos, por los rojos y los azules.
Por lo que somos, por lo que fuimos, porque fuimos lo que fuimos y ahora somos los que somos. Por el tiempo.
Porque somos gracias a lo que fuimos, porque soy yo recordando a quien ya no pensando en quien un día seré.
Por el tiempo y por la vida. A los recién llegados, a los que tienen años, y también a los que ya no están.
A todos ustedes, gracias por ser parte de esto a lo que llamamos vida.


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by diegonline

Adelante

Monday, May 26th, 2008 at about 10:02 pm

Entonces eso es la vida, un día te levantas y tu vida da un giro total. Te cuestionas a ti mismo acerca de la conveniencia de salir de la cama ese día o no. Consideras incluso la opción de arrancarte el corazón, aquella parte que no responde a las órdenes del cerebro, al traidor. Consideras eliminar todas las ansias que te provoca escuchar ese nombre, recordar esa voz y esos labios. Te levantas de la cama y ya te estás rompiendo. Caes en pedazos pero te levantas, y llegas al espejo. Te miras y observas lo que hay de ti, que no es mucho, intentas sonreir y apenas logras esbozar una pequeña sonrisa. Pero algo es algo, ayer no llegaste ni a eso, ayer cuando se te acabó el mundo.
No desayunas, porque no tienes hambre, porque no tienes ganas de perder el tiempo en eso. Porque hay cosas que carecen de sentido si no se hacen con alguien más. Y sales de casa, y te subes a tu auto. El auto también va solo. Nadie se queja de tu música, ahora todo es distinto. Y llegas a tu oficina y empiezas a trabajar en automático.
Hoy las llamadas ya son otras, o son las mismas, no lo sabes. No prestas atención a nada porque tu mente está recordando tiempos mejores. Y pones en tu iPod el playlist más triste de todos. Esas canciones tristes que has coleccionado toda tu vida. Y sales a comer, poco. Y fumas, mucho. Mucho más que nunca. Y tomas agua, poca. Con la esperanza de secar el dolor. De ahogarlo. Pero no lo logras y sigues trabajando hasta que es hora de irse. O hasta que terminas, lo que pase primero, y no lo notas.
Te subes al auto y como las últimas 6 tardes, lloras debajo de esos lentes oscuros. Y lloras todo el camino sin importarte si la gente te ve o no hasta que suena el teléfono y contestas. Y son tus amigos y sonríes un poco. Llegas a casa más rápido, tienes un instante de felicidad y hay que aprovecharlo. En el camino encuentras a más amigos. En el camino, y no te das cuenta. Y así comienzan a hacer nada, como todas las tardes, como tantas tardes. Y ríen, y cuentan historias, y ven videos. Y no recuerdan lo mal que la han pasado en los últimos días. Y ves que el camino, aunque lleno de niebla, no tan oscuro. No es tan confuso. Te dejas de preguntar que sería de tu vida si los acontecimientos hubieran sido diferentes. Y dejas de pensar en la muerte. Dejas de cuestionar a tu propia mente, a tu corazón. Dejas de llamarlo traidor.
Y comienzan a caminar juntos, sin destino, sólo por el gusto. Y así pasan las horas hasta que se sientan.
Y se divierten con las sombras que se refejan en el suelo. Se divierten haciendo trucos con monedas, tomando coca light. Se divierten olvidando sus problemas y conoces gente nueva. Gente que hace trucos con monedas, que te comparte sus experiencias sin ninguna otra intención que platicar. Y ves que hay más gente que le da gusto verte aunque sea de vez en cuando, y ves brillo en los ojos de muchas personas y ríen. Todos ríen.
Y olvidas los pedazos, y olvidas el mundo de las percepciones. Y ves que el mundo tiene magia, en cada momento. Y olvidas tantas cosas, tantos momentos, tanto tiempo y a una persona. Comienzas a olvidarla poco a poco. No vuelves a maldecir la hora en que se conocieron. Te agarras como puedes de lo que encuentras, para no caer.
De eso se trata la vida Diego, de aprender de lo que toca vivir, de agradecer la experiencia y olvidar la insistencia. De pasar de adorar ruinas, de rendirle culto al pasado, a la historia, a los ausentes. De abrir los ojos nuevamente. De quitarte los lentes oscuros, de cambiar el brillo en los ojos. De no recordar daños, de sanar heridas con el tiempo.
De eso se trata la vida Diego, de continuar viviendo, siempre feliz, de caer y levantarse, sin importar las miradas y las manos que señalen. Y levantarte al día siguiente más temprano, para vivir más.
De no volver a contestar esas llamadas. De perdonar. De dejar de pensar para llegar a olvidar.
De vivir agradecido.
De saber que estás de regreso, y que los tres siempre son tres. Te lo digo yo, que soy tú mismo más profundo, que dejé de escribir en Iruki para volver aquí.
Adelante, siempre adelante.

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by diegonline

Cada día me recuerdo más a mí mismo (Y eso da miedo)

Wednesday, May 21st, 2008 at about 4:39 am

Algunos días me levanto por la mañana -la madrugada en realidad- en mi casa, me miro en el espejo como si buscara algo que he perdido desde hace tiempo y aparece ante mis ojos la imagen de aquel instante que cambió mi vida. Ese instante que cambió mi vida fue hace cinco meses, y desde entonces, han ocurrido una serie de eventos tan afortunados como desafortunados que me han llevado al cielo y al infierno, cada día, más de mil veces.
Confesarlo, y enfrentarlo no fue fácil. De hecho fue lo más difícil que he hecho en mi vida. Utilizar la única moneda que me quedaba, against all odds, para ver si podía obtener lo que más deseaba, era la única opción que tenía. Eso, o quedarme con las ganas por siempre, pensando que hubiera pasado si hubiera dado ese paso. Eso fue hace días.
Pero hace 7 meses en realidad fue cuando comenzó la historia. Cada día que pasa me recuerdo más a mí mismo porque esto no se parece a nada que yo hubiera vivido antes, y por lo tanto no tenía idea de como actuar, sólo como yo mismo. Ser yo mismo. Pero ser yo mismo suele ser una mala idea.
La moneda está en el aire (otra vez, en otra situación, estoy hablando de monedas), y está a punto de caer. Yo también, por dentro, estoy a punto de caer.

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by diegonline

Confesiones a las 5 de la mañana de un martes

Tuesday, May 20th, 2008 at about 4:15 am

Tenía tendencias sociopáticas que él se creía capaz de invertir; que no alcanzaba a comprender del todo la diferencia entre mentira y verdad, y había sido hasta tal punto rechazado y marginado que utilizaba las mentiras para convertirse en el centro de atención. El chico apretó los dedos contra los ojos como si estuviera a punto de echarse a llorar, pero se contuvo -por muy poco- y dijo con más calma: -Por si fuera poco, claro, y quizá eso sea lo más difícil de entender para tim yo te quería de verdad. Realmente te quería -enfatizó, como si aquello todavía le sorprendiera a sí mismo-. Y a ella también. Eran lo único que tenía, eran lo único que conocía.

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by diegonline

Por las ganas de decirlo

Monday, April 14th, 2008 at about 10:24 pm

A veces, la razón se aleja de mí y por las puras ganas de decirlo, o por no quedarme con las ganas de hacerlo digo las cosas. Hoy ha sido un día de esos. Por las simples ganas de decirlo le he dicho a alguien todo lo que pensaba, con plena conciencia de las consecuencias que eso podría tener. Ese diálogo puede haber cambiado nuestras vidas para siempre. O no. Y parece que para bien. O no. Quizá nos daremos cuenta más tarde.
También quiero decir que a veces no me entiendo bien a mí mismo, si uno debiera ser la suma de sus partes, resulta ser que yo no lo soy. Cada parte de mi vida, dificilmente se conecta con la otra, y eso hace que no exista la posibilidad de que la suma del total sea igual a mí. Vivo perdido. Perdido entre todas las fascetas que tengo que vivir cada día.
Vivo perdido en el amor y el desamor. Eso que invento cada día, aún sabiendo que al día siguiente voy a sobrevivir a todo y algo inventaré para prolongarlo todo. Y para prolongar la agonía. Y la armonía. Y así cada día es lo mismo. Me enamoro y te odio al mismo tiempo. Cada día te quiero y te aborrezco más.
Y luego están los lobos, esos que cazan en manada. En manadas donde unos se traicionan unos a otros. Con tatuajes que resultan temporales, con falsas promesas. Con promesas de cambiar que no se cumplen, que cambian y dejan de ser promesas para ser sólo buenas intenciones. Con intenciones que a veces ni siquiera reconozco como buenas.
Como buenas son las despedidas, las despedidas unilaterales, disfrazadas de buenas acciones. Las buenas acciones no pueden bajo ningún argumento provocar tristeza y frustración en las demás personas. Eso son chaquetas mentales.
Como mentales son la mayoría de mis problemas, cuyo origen es el mismo del de todas mis buenas ideas. Si es que he tenido alguna, no estoy seguro.
De lo que sí estoy seguro, es que a veces quisiera que todo me afectara mucho menos. Que yo estuviera fuera del círculo de influencia de tanta gente, de tantas cosas. Quisiera que mi corazón fuera como digo que es, insensible, y sólo para sobrevivir. Pero no es así, y aquí tengo que hacer una confesión enorme, quizá la más grande de todas las cosas que tenga que confesar un día.
No soy tan fuerte como digo, como creen, a veces también bajo la guardia y duele. Duele mucho.
Sólo que a mí nadie me pregunta cómo me siento, están acostumbrados a que yo sea quien escucha. He perdido la confianza en mucha gente. Y he perdido la confianza de mucha gente. Supongo que también he perdido la confianza de mucha gente.
Y lo digo, por las puras ganas de decirlo. No espero que nada cambie, no espero que nadie se acerque. No espero que nadie me entienda. Vamos, ni siquiera espero que nadie me escuche.
Es sólo que tenía ganas de decirlo.

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by diegonline

Volver a empezar

Sunday, March 16th, 2008 at about 12:35 am

Susana Zabaleta canta para mi en mi iTunes. He jugado Guitar Hero toda la tarde, y me la he pasado muy bien. Le pude ganar a Slash en un duelo de guitarra contra guitarra. Tambien fui hoy al boliche, soy muy malo pero me divierto mucho.
Y Susana sigue cantando que aun existe la esperanza. Y jamas he estado mas de acuerdo. Hoy, precisamente hoy en las horas mas bajas que he tenido, he descubierto una nueva ventana. He comprendido eso que dicen de que cuando se cierra una puerta al mismo tiempo se abre la ventana.
Hoy, en mis horas mas bajas, he tenido uno de los mejores dias de mi vida. Puedo pasarla bien, hasta en estas circunstancias. Y si puedo pasarla un dia bien, enonces puedo hacerlo el resto de mi vida, es por eso que he decidido que este ha sido el dia de volver a empezar. El dia de cerrar todos los circulos que me afectan, que me desgastan.
Hoy es el dia de volver a empezar, solo contra el mundo, pero no tan solo. Solo con toda la gente que quiera ir por este camino.
Yo no voy a invitar a nadie, si el camino es publico es porque cualquiera puede unirse. No tengo nada que esconder, porque asi he vivido siempre: transparente. Y quiza tanta transparencia ha alimentado siempre el misterio que envuelve mi vida. Mi vida misteriosa como dicen muchos, como decian muchos.
Hoy precisamente he platicado con un amigo que tenia mucho tiempo sin ver, de la importancia de hacer lo que uno quiere, no lo que los demas esperan de uno.
De ayer no queda nada. Es tiempo de hacer eso que le digo a muchos tantas veces: busca siempre lo que te hace feliz y nadie te va a parar.
La musica de piano suena ahora, y enmarca mi hora de volver a empezar.

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by diegonline

Las historias en las que creo

Tuesday, January 22nd, 2008 at about 8:43 pm

Las buenas historias comienzan en sabado. O en martes, pero casi siempre en sabado. Tambien comienzan de dia, temprano, antes del medio dia. Y comienzan en lugares publicos, con testigos que no podran dar fe de lo que esta pasando frente a ellos: el inicio de una historia fantastica.
Las historias fantasticas tienen, por definicion, una gran parte de fantasia. La fantasia no es, ni de cerca, una mentira. Es producto de la imaginacion, de dejar que esa parte de nosotros vuele, se desarrolle, y cree mundos que son mas dificiles de vivir en la realidad, en esta realidad. Por eso son fantasticas, y asi es como nacen mis historias fantasticas.
Lo curioso entonces, no es la historia, sino querer recordarlo todo. Querer escribirlo todo, y querer contarlo siempre todo. Querer contarlo, pero al mismo tiempo almacenarlo para mi. Y entonces inicio ese ciclo de escribir, y borrar. Y volver a escribir. Y volver a borrar.
Lo que tambien es cierto, entonces, es que no he encontrado un modo mejor de explicar tantas cosas. Hay tantas explicaciones que quiero dar. Y no es que deba darlas, es solo que me nace hacerlo.
Explicar por ejemplo, porque las cosas a veces terminan antes de iniciar. Explicar porque a veces me cuesta tanto concentrarme en cosas que parecen simples. Explicar porque me gustan los retos grandes. El camino dificil.
Me gustaria explicar, a veces, porque estoy convencido de que siempre es mejor tomar el camino correcto, por encima del camino facil. Explicarles, porque creo tanto en esa frase que dice que entre mas dificil mejor.
Explicar porque estoy convencido que el trabajo es el camino para el exito.
Me gustaria a veces tambien, poder explicar porque no creo en tantas cosas. Porque no creo que la felicidad se encuentre en compartir el resto de tu vida con alguien mas. No creo en las segundas oportunidades. Ni en las terceras.
Explicar porque no creo que sea mas admirable alguien que despues de haber perdido el camino voluntariamente, que alguien que siempre hizo lo correcto. Para mi es mas admirable siempre quien ha hecho lo correcto, y no quien regresa arrepentido despues de hacer el mal.
No creo en el arrepentimiento de quien traiciona. No creo que la confianza perdidas se recupere. No creo que muchas cosas puedan ser como antes.
No creo en quienes atacan por la espalda y lo niegan.
Pido perdon por querer comprenderlo, y sobre todo, por no comprender.
Y es que a veces, como dicen, el pato nada, y a veces, algunas otras, no tiene que beber.


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by diegonline